Restauración de Mataburras

Cuba de 200 cántaras Nombre grabado en la puerta Nos visitaron Muro reconstruido Arco de protección Techo de las escaleras Zarcera de ventilación Mesa y asientos Mesa exterior Panorámica de situación Embovedado de la escalera Barandilla de escalera Acumulación de tierra Acceso a Mataburras

La bodega Mataburras lleva bastantes años restaurándose. Los primeros años fueron fundamentalmente para analizar su posible deterioro y ver las acciones posteriores. Los trabajos realizados han sido tanto en el interior como en el exterior. El periodo comprende desde el año 1986 al año 2006.

Cuaderno de bitácora.

Año 1986. El comienzo de su restauración partió con fecha de agosto de 1986. Se contempla cómo está y se analiza todo el conjunto para posteriores trabajos. Cuando se tomó la decisión de empezar esta aventura había un cierto desconocimiento del tiempo que llevaría en su restauración sin considerar el gasto económico. De todos modos se comprobó que había desaparecido la puerta de entrada. Que en su interior habían introducido todo tipo de basuras. Había hasta animales muertos. Se había perdido su interés histórico. La memoria de recuerdos tan hermosos de ésta bodega tiempos atrás, se habían perdido. Carecía de interés este lugar. Y con este estado de ánimo se empezó para ver que se podía hacer y cambiar todo su aspecto.

Año 1987. Colocación de una nueva puerta. La puerta es de hierro y con ranuras para la ventilación. Lleva grabado el nombre de "Mataburras" para que no se pierda su nombre. Fue uno de los primeros pasos más importantes. Había que detener en lo posible la introducción de basuras y objetos que no estuvieran considerados como necesarios y para ello nada mejor que impedir el acceso a gente con pocos escrúpulos para mantener una limpieza y cuidado de la misma. En la construcción se consideró que debía ser de hierro porque el mantenimiento y duración serían mayores. Se puso la cerradura correspondiente y quienes quisieran tener acceso deberían pedir los debidos permisos al depositario y encargado de la restauración.

Año 1988. Se reparan las paredes agrietadas en la parte próxima a la puerta y se van reparando alguno de los escalones de bajada que sufren más deterioro. Al mismo tiempo se realizan en el exterior también trabajos como acumulación de tierras encima de la techunbre de entrada, debido a que se veían grietas y luceras por donde penetraba el agua de lluvia. Con el tiempo se habían desprendido o se habían producido corrimientos de tierra al paso de animales de pasto que con frecuencia pasaban por allí. Los rebaños de ovejas tenían una salida al campo por esos lugares y con el tiempo sus pezuñas provocaban desperfectos y desmoronamiento de su techumbre.

Año 1989. El agua de filtraciones va aumentando considerablemente en la nave, formando un charco que está tomando dimensiones importantes. Desde el primer momento al agua ha sido un factor a tener en cuenta. La restauración exige tener a mano cantidades importantes de agua. Toda la preparación de masas y hormigón lleva el agua como elemento aglutinador. De no tenerlo tan cercano habría que disponer de los depósitos de almacenaje y elementos de acarreo correspondientes. De esta manera la facilidad, por tenerlo a mano, ha sido un punto a favor. El agua es un bien que no se valora hasta que no se ve su necesidad y en esta ocasión lo hemos sufrido y experimentado..

Año 1990. Mantenimiento del espacio donde se dejan algunas botellas de vino. Se limpian y crean ordenados los elementos de almacenaje de las bebidas para disponer de ellos cuando se precise. Así se desarrollan trabajos de envasado y llenado de botellas de vino, mediante la adquisición de vino a granel. La colocación de elementos o huecos con ladrillo tipo botellero es llevado a cabo mediante la adquisición de un centenar de estos ladillos. Apilados dichos ladillos botelleros forman un conjunto gustoso de ver. Parece que la bodega va tomando forma como tal, transcurrido un tiempo después de estos años pasados empeñados en tanta labor y dedicación.

Año 1991. Hundimiento importante a la entrada de la nave principal. La entrada queda obstaculizada casi en su totalidad, pues apenas queda un pequeño hueco para acceder al interior por el lateral derecho. Se construyen unos pilares al final de las escaleras para mantener en buen estado el "embocinado" y evitar el derrumbamiento que obstaculizaría totalmente el acceso a la nave. El "embocinado" lo constituyen las piedras que forman la techumbre de las escaleras, este es el nombre que recibe ese embovedado. Es ingenioso y hasta diría artístico cómo van encajadas las piedras que forman el techo de la escalera. Es motivo de reflexión y admiración el esfuerzo que tuvieron que hacer los autores de esta construcción para montar pieza a pieza.

Año 1992. Se realiza el apuntalamiento para que no haya nuevos derrumbes en la nave. Ha sido un retroceso tal en la reconstrucción que no se pensaba que ocurriera tal desastre. Pero como el estado de ánimo y la voluntad son fuertes se acometen los nuevos trabajos, colocando maderos y tablas que sirvan de puntales hasta que se reconstruya de nuevo. El tiempo y la dedicación nos marcarán el futuro de cómo quede. Todas las labores llevadas a cabo tratan siempre de estar acompañadas de una previa actuación y reflexión. Aun así, no siempre sale todo según lo previsto y hay que improvisar más de una vez. El caso es que si los materiales y herramientas hacen falta, se buscan donde sea para realizar el cometido correspondiente.

Año 1993. Los trabajos realizados son alguna pequeña reparación para el mantenimiento de lo que se tenía. Se controla el pozo sumidero de agua procedente de filtraciones. Se revisan los apuntalamientos. Es también un año en que se hace acopio de diferentes materiales de construcción que posteriormente se podrán utilizar en las diferentes fases de reparación. Así se almacenan tablas para los diferentes encofrados. También ladrillos y materiales de hierro en distintos espesores. Piezas de terrazo para las pavimentaciones. etc. Cualquier elemento o material que en el futuro se va utilizar ha sido almacenado para que la próxima vez no falte.

Año 1994. Apenas se realizan nuevos trabajos. Solamente se extraen algunas tierras mediante los métodos tan rudimentarios como subir a mano durante varios días cubos de tierra que se echan en el exterior. Así se sabe lo que era ese trabajo, de la misma forma como lo hicieron nuestros antepasados para construir todas las naves de las bodegas subterráneas. El esfuerzo es brutal, solo se sabe cuando se ha experimentado este trabajo. Los escalones que hay que subir y bajar una y otra vez, con la consiguiente carga para unas pequeñas cantidades de tierra que se extrae. El ideal sería formar una cadena de gente y que pasando los cubos de uno otro fueran motivo para sacar cantidades de tierra importantes en el menor tiempo posible. Pero eso es una ilusión imposible.

Año 1995. Extracción del agua que inunda la nave mediante una motobomba ya que el nivel de agua hacía inaccesible su entrada. El nivel de agua tenía una altura de 40 cm. Las filtraciones fueron de una abundancia tal que daban ganas de abandonar los trabajos de su restauración. En dos años escasos los deterioros fueron tan grandes que el ánimo no estaba para hacer florituras. Los esfuerzos debían ser importantes para poner todo a punto y mantener un cierto orden en el conjunto de la nave. La cantidad de agua acumulada, los derrumbes constantes por tanta humedad, estaban poniendo a prueba el espíritu y la ilusión primera. Con casi 10 años de trabajos y de mantenimiento que no sirvieron de mucho, por tanto había que pensar algo que diera un cambio radical al esfuerzo realizado.

Año 1996. Mantenimiento ligero por el aumento del agua de filtraciones. Casi todo el trabajo consistía en achicar en su totalidad el agua que cada día se filtraba. Así un día y otro día. Un mes y otro mes. La acumulación de agua en su interior daba qué pensar, en cuáles pudieran ser las causas. Las lluvias no son tan frecuentes como para acumularse tanta agua por estas filtraciones. ¿Podría ser la causa alguna rotura de tuberías próximas del mismo pueblo, tanto de aguas limpias como sucias? Dejamos en el pensamiento todo tipo de sospechas y sin solución. De todos modos se tomaron muestras del agua retenida a fin de hacer un análisis que diera alguna pista.

Año 1997. Instalación de una barandilla-guía para la colocación de un polipasto eléctrico. Con este sistema se conseguía sacar cantidades importantes de tierra con el mínimo de esfuerzo. Esto fue un adelanto importante de los trabajos. Los resultados del análisis de las aguas dieron ligeras sospechas de elementos patógenos, pero tal vez pudieran estar las aguas mezcladas con residuos enterrados junto a las cubas anteriores. Había que trabajar más y más rápido porque se estaban poniendo a prueba la imaginación y la voluntad. Ahora se sacaba el agua y tierra húmeda, se echaba sobre el exterior viendo los resultados más eficaces. Las operaciones habían realizado un cambio radical y se adelantaban los trabajos sin tanto esfuerzo.

Año 1998. El trabajo se centra fundamentalmente en la extracción de tierras. Los desprendimientos y derrumbes en la nave han sido grandes por las humedades últimas tan abundantes. Además siempre hay que bombear el agua acumulada. Se retiraron las tierras que obstaculizaban la entrada y se construyeron pilares de contención en la nave. Fue un paso importante y acertado. Se trabaja a buen ritmo. Se realizaron trabajos como echar el hormigón del suelo de la nave. Las humedades se controlaron mejor, realizando la concentración de aguas en un lugar que hacía de pozo. Se colocó una bomba permanentemente para el achique del agua, facilitando la evacuación cuando adquiría determinados niveles.

Año 1999. Preparación del espacio que servirá para colocar los aperos y herramientas. Seguimos con la extracción importante de tierras de su interior. Todo el hormigón anterior había sido elaborado a mano con el consiguiente esfuerzo humano. Los trabajos fuertes estaban por venir, por tanto había que pensar en adquirir una pequeña hormigonera que hiciera el trabajo duro. De todas maneras, los gastos se habían acumulado en poco tiempo y sumaban unas cantidades considerablemente importantes. Solamente los materiales de grava y cemento se habían disparado más de lo previsto. Las inversiones había que hacerlas escalonadas y sin poder avanzar tanto aun cuando se quisiera.

Año 2000. Fue un año de lluvias continuadas y por tanto, con bastantes derrumbes, sobre todo en la parte superior. Esa fue la tónica general. El trabajo consistió en reparar los derrumbes y retirar la tierra acumulada. Cada vez que ocurría un pequeño derrumbe, aunque fuera pequeño, la extracción de tierra era importante. Así en la medida que se pudiera, se realizaban reformas de hormigonado para reforzar las paredes y el techo averiados. Se construyeron pilares de refuerzo aun teniendo una dificultad añadida, la dificultad de tener que hacer el hormigón a mano. Mereció la pena. El espacio para alojar los diferentes aperos y herramientas en la reconstrucción se hizo amplio y espaciado.

Año 2001. Mejora y pavimentación del suelo de la nave. Se realizaron los trabajos de pavimentación del suelo de la nave en su totalidad, al mismo tiempo que se crearon pilares nuevos pensando en la retención de toda la techumbre para dar consistencia y seguridad. Hubo una extracción importante de tierras de su interior. Estaba tomando forma y además el espacio ya era considerable. Se pensaba en crear un arco en la parte central que en años posteriores diera consistencia a todo. Con esta idea se realizaron las zapatas de sujeción, donde ivan a ir los pilares, reforzando dichas zapatas con varilla de hierro. Realizados estos trabajos que fueron un poco largos se prepararon los posibles bloques a modo de ladrillos prefabricados para la construcción del arco.

Año 2002. Realización de trabajos en el exterior para reforzar el techo de entrada y evitar posibles filtraciones de agua en época de lluvias. La experiencia de años anteriores, en que las lluvias fueron tan abundantes, fue motivo para reconstruir todo el exterior realizando obras de hormigonado, importante para tener la seguridad de toda la techumbre. Así mismo, fue una labor importante, para dirigir las aguas de lluvia por cauces que no afectaran al techo, eliminando todo tipo de filtraciones. No fue fácil porque todo el hormigón se realizó a mano y con el consiguiente esfuerzo para ese tipo de trabajo. Como se construía poco a poco dio lugar a la presencia de alguna que otro grieta por dilataciones del mismo hormigón.

Año 2003. Construcción de un arco en el interior como medida de seguridad, para evitar derrumbes en la nave principal. Como ya se había previsto el reforzamiento por un arco central en toda la nave, ese fue el trabajo más importante en este año. Se habían preparado los soportes y puntales adecuados. Ya se tenían los pilares laterales y los bloques de prefabricado a utilizar. Fue una maniobra bien estudiada y a su tiempo. Después de meses de fraguado se realizaron los consiguientes arreglos para quitar las tierras que garantizaban una uniformidad en la nave en construcción, dejando todo bien sujeto. Ahora se podía tener más tranquilidad en realizar los restantes trabajos de extracción de tierras con menos peligro de derrumbe.

Año 2004. El exterior se arregla construyendo una mesa de hormigón, mejorando la zona próxima a la entrada con nuevos asientos exteriores cercanos a la entrada. Reconstrucción de todos los escalones deteriorados. Hay que reseñar que participaron algunos jóvenes en las labores de extracción de tierras y demás trabajos en el mes de agosto. Fue una gentileza por su parte, a cuenta de poder utilizar el lugar en los días de fiestas del pueblo. Así pudieron disfrutar en tener la bebida fresca en los ratos de descanso, amén de tener un lugar de expansión con los amigos/as en esos días. El polipasto que eleva los materiales desde la nave se colocó en otro lugar para un mejor funcionamiento.

Año 2005. Reconstrucción de la pared que protege el exterior de la bodega. Se derrumbó debido a las filtraciones de agua por unas lluvias torrenciales y por tener una construcción defectuosa. Se almacenan en la nave seis metros cúbicos de piedra para solera, que posteriormente se utilizarán en diferentes fases de construcción. Además se reconstruyó el ventanal exterior de cristal-pavés que da luz al interior debido a su rotura. Los trabajos realizados en estas ocasiones han sido importantes y es cuando más se ven. Ya todo va acompasado en espacio y tiempo de tal forma que la extracción de tierras y las mejoras se notan más. Se han invertido muchas horas y esfuerzos y están dando los resultados esperados.

Año 2006. Mejora en la ventilación a través de la zarcera. Se echó una capa de hormigón en el exterior, aplicando los sistemas de impermeabilización colocando un plástico en la parte inferior para evitar humedades, además de colocar el mallazo correspondiente para dar consistencia a todo y evitar dilataciones. Se sacó abundante tierra de la nave y de la parte superior. Así se preparó el espacio a la cuba de 200 cántaras que se montó en la parte superior y que servirá de exposición. Actualmente la cuba está siendo motivo de recuerdo fotográfico, ya que en su interior se ha colocado en asiento para la "pose" de quienes nos visiten.

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